Ya tenemos cabecero! Os recuerdo como íbamos en este post.
Para dar diferentes tonos a los tablones de madera, utilicé pintura blanca muy diluida con agua, tinte de roble claro, y una mezcla de tinte de roble claro con roble oscuro (5 partes de roble claro por 1 de roble oscuro).
Una vez pintados todos los tablones, les di una pasada de lija fina, para que al tacto, quedara lo más suave posible. También por los laterales, así nos evitamos astillas puñeteras indeseadas. Combinad como más os guste. No os liéis con los tablones más bajos, porque no se van a ver.
Ponéis puntas teniendo en cuenta el grosor de la estructura y de los tablones. Para que os hagáis una idea, yo utilicé de 3 centímetros, teniendo las tablas un grosor de 12mm y la estructura 33mm. Hay puntas con cabeza, sin cabeza, plateadas, doradas, en cobre... Pensad en el resultado final que queréis obtener y los accesorios de la habitación para escogerlos.
Por último, para el acabado, usé cera incolora. Aunque también se puede utilizar barniz incoloro, mate, satinado... A vuestro gusto!
Y... hasta aquí el número 3 de nuestros deberes. Os seguiré informando de los avances.
Besos,
Bartollinna